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La pera dulce

Ahora que estamos comenzando un nuevo año, y lo hacemos arrastrando un  importante “handicap”, es decir, una gran desventaja, nos urge tomar la decisión de pensar más y mejor. Hemos de reconocer que hay muchos temas en los que no somos capaces de hacer el cambio, pero otros, como influir en nuestros ambientes —y principalmente en nuestras familias— sí que podemos y debemos hacerlo. 

Me permito introducir un paréntesis que me sirva como ejemplo para tratar el tema de la educación de los pequeños, por ello les comento que ayer comí una pera sumamente dulce, es más, exquisita. Pues bien, me gustó tánto que puse cuidado en sacarle las semillas; cosa que he de confesar que muy pocas veces hago. Después busqué en Youtube un tutorial para aprender cómo se pueden cultivar, pues tengo la ilusión de volver a disfrutar de ese sabor tan peculiar algún día. 

Me sorprendió descubrir que, dentro de la sencillez que se requiere para sembrar, el hacerlo tiene su ciencia. No entraré aquí en los detalles de lo que vi, sino en que aquello me hizo pensar sobre una clara muestra de inmadurez que aparece en los infantes. Los niños quieren todo rápido, no saben esperar, y es aquí donde podemos aplicar el ejemplo que nos ofrece la naturaleza y que nos puede hacer un gran bien. 

Primero brota una pequeñísima raíz en la semilla, después aparecerá el tallo, también muy pequeño, el cual irá creciendo hacia afuera de la tierra al tiempo que la raíz lo hace hacia adentro. El tallo se convertirá en tronco e irán apareciendo en él las ramas; en ellas las hojas y más tarde los frutos… ¡Y aquí está la magia de la educación! En enseñar a los hijos que todo requiere del tiempo y para ello nosotros necesitaremos de la paciencia. Para los adultos todo esto resulta obvio, pero no para los chicos. 

¡Cuántas experiencias terribles conocemos de adultos que echan a perder todo por no haber madurado! Por no pensar, por no programar, por no estar dispuestos al sacrificio, por pensar que la vida es fácil, por vivir como los niños que todo lo reciben independientemente de lo que hagan, pues sus padres no supieron ponerles límites. Son aquellos que todo lo quieren pronto y fácil. 

La mercadotecnia nos bombardea a diario con imágenes e historias de éxito, prometiéndonos que podremos ser ricos, fuertes y guapos en cuatro meses. Esa cultura de la inmediatez es falsa, y es en ese mundo donde vive una gran cantidad de niños y adolescentes, pues para acabarla de fastidiar sus padres prefieren dar antes que exigir. Muchos papás y mamás en la actualidad no soportan que sus hijos los molesten, y para ello les proporcionan aparatos con pantallas. 

Vivimos en el planeta de las imágenes, muy lejos del mundo del esfuerzo, de la constancia y del ahorro y, con el paso del tiempo, las lágrimas que los papás les evitan a sus hijos tendrán que aparecer cuando sean unos adultos incapaces de afrontar las frustraciones… Por eso es tan importante pensar. 

www.padrealejandro.org

Alejandro Cortés González-Báez

Jesús niño juega en el taller de José

El Prelado de la Obra, Fernando Ocáriz, dio una homilía en 2020 el 19 de marzo, exponía algunas de sus ideas que comparto:

José significa “Dios añadirá”. San José nos lleva a entender la grandeza de la vida ordinaria, la belleza del trabajo. Nos enseña a añadir lo divino, a trabajar con el Señor. Nosotros también hacemos algo muy de Dios, una colaboración con Jesucristo. La fe fundamenta la esperanza, está puesta en lo que nos está reservado en los Cielos y ya ahora. Tenemos toda la ayuda de Dios, todo el cariño de Dios. Nuestra esperanza está en los cielos, esperamos con una segura esperanza lo divino en nuestra vida, y esto nos dará una gran seguridad en nuestra vida espiritual.

San José tuvo la seguridad de lo imposible, y esa seguridad nos llevará a imitar a San José, el hombre de la sonrisa permanente y de la disponibilidad. En el Evangelio no vemos la sonrisa de San José pero podemos imaginarnos un rostro amable, que sabe sonreír también cuando hay dificultades o contrariedades. Puede costar sonreír pero puede ser perfectamente auténtica porque allí el Señor pone lo divino en nuestra vida, para que demos serenidad y alegría. Sobre todo hay que saber rezar.

Invoca a San José, sobre todo en los momentos difíciles y confía tu existencia a este gran santo, decía el Papa Francisco. Podemos imaginar el cariño de José por el Niño y por la Virgen. La fe que obra mediante la caridad. La caridad tiene mucho que ver con la fidelidad. Decirle al Señor: “Aquí estoy, Señor, para lo que quieras”. Benedicto XVI decía que la fidelidad a lo largo del tiempo es el nombre del amor. Que desees el amor y la unión con el Señor, y, en consecuencia, que quieras a los demás. Nuestra vocación es amor al Señor, amor a los demás.

La fidelidad a la vocación es fidelidad a Jesucristo, a un modo de vida, a un espíritu. Que nos sintamos muy del Señor. Ya vivamos o ya muramos, somos del Señor.

Nuestra fidelidad es reafirmar con agradecimiento que “somos del Señor”. El Señor nos da su presencia, su amor, su compañía. Esto nos llevará a ser más fieles a lo pequeño, a lo de cada día.

Nuestro amor es amor de correspondencia, sabernos queridos por el Señor, sabernos mirados amorosamente por Dios a todas horas. Está tan con nosotros, que somos algo suyo. Domine sumus. Nuestra fidelidad debe de ser llena de alegría. Al renovar hay que renovar también la alegría. Vivir con alegría. Tener presente esa sonrisa permanente de San José. Ser fieles al Señor es también esforzarnos por estar contentos. Cuando no estamos contentos no estamos siendo fieles, porque el Señor quiere nuestra alegría. El Señor nos da todos los medios para ser felices. Con nuestra correspondencia fiel, nuestra fidelidad será apostólica, no puede ser de otra manera. (…)

Santa Teresa de Jesús, en el capítulo sexto de su vida escribe: “Tomé por abogado y protector al glorioso San José, y me encomendé mucho a él… No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa tan grande las maravillosas mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma; de este santo tengo experiencia que socorre en todas las necesidades, y es que quiere el Señor darnos a entender que así como le estuvo sujeto en la tierra, que como tenía nombre de padre, y le podía mandar, así en el cielo hace cuanto le pide. Querría yo persuadir a todos que fuesen devotos de este glorioso santo por la gran experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios”.

La mejor devoción a San José es imitar sus virtudes. Podemos pedirle el temor reverencial de los hijos de Dios y la paciencia fraterna.

Michel Gasnier

En una humilde casa de Nazaret no hay –escribe Paul Claudel- más que “tres personas que se aman y van a cambiar la faz del mundo”. Son tres pero el mutuo amor que les anima, cada vez más tierno y fuerte, los une en una unidad maravillosa, que recuerda a la Trinidad del cielo.

Aunque José y María mandan a Jesús, y éste les obedece, ellos le consideran su Maestro y su modelo. Hay en él tal santidad, que sienten un impulso irresistible de imitarle. Los tres llevan una vida oculta. A ojos de sus compatriotas, no son más que unos israelitas piadosos. Su conducta es edificante pero sus prácticas religiosas no tienen nada de espectacular. Nada da a conocer su secreto divino, hasta tal punto que los parientes próximos de Jesús no sabrán descubrir en él al Verbo hecho carne. Viven discretamente sin prevalecer sobre los demás.

Los tres tiene distinta dignidad, pero el orden querido por Dios es perfectamente observado. José se somete a la voluntad de Dios, María está subordinada a José y Jesús obedece a ambos. La precedencia, pues, es inversa a su excelencia. El último de los tres en dignidad y grandeza es el primero en autoridad.

Jesús seguramente ayudaba a su madre en las pequeñas tareas del hogar, pero al crecer pasaría insensiblemente a depender de José. Ahora pasa el día en el taller de José. Ha empezado a ayudar a su padre en el trabajo. Poco a poco José le permite usar sus herramientas. Su ancha mano cubre la del joven aprendiz para guiarlo con habilidad y precaución. Y bajo su dirección, el que había creado como en un juego el universo esplendoroso, aprende a cortar planchas de madera, a ensamblar las piezas, a pulir los objetos. Quien más tarde dirá: “Tomen sobre ustedes mi yugo” (Mt 11,28), sabía por experiencia como se fabricaban.

Jesús no hace nada sin preguntar a José. Ningún aprendiz se ha mostrado nunca tan atento a los consejos ni tan dócil a ellos. Casi siempre trabajan en silencio. De cuando en cuando, entonan un salmo cuyos versículos alternan, pero el taller está abierto a todo el mundo. Los vecinos entran con frecuencia.

Cuando los clientes se llevaban las sillas, los yugos o los arados, no sospechaban que habían sido hechos por las mismas manos que forjaron la bóveda de los cielos.

No siempre trabajan en el taller, a veces van al monte para cortar algunos árboles que están a su disposición. Los talan, los trocean y los llevan a un cobertizo para almacenarlos. Otras veces trabajan a domicilio. Así que salen temprano para reparar un techo, hacer un armazón o colocar una puerta.

Probablemente, dispondrían de un asno, ya que en Oriente eso es lo común. Es posible también que, cuando no tuvieran trabajo, fueran a buscarlo a la ribera sur del lago de Genesaret o Tiberíades. Lejos de limitarse a su oficio, practicarían ampliamente otros.

En el taller, Jesús es el aprendiz y José es el patrón, pero a menudo el patrón contempla a su aprendiz para aprender. Viéndole se acordará de las palabras de la Anunciación, por eso le desconcierta que el “Hijo del Altísimo” se conforme con la tarea de un artesano pueblerino. Adivina que lo que hace Jesús está relacionado con el nombre que él mismo, por mandato de Dios le ha puesto: Jesús, es decir, Salvador.

José no le comunica su asombro ante su tardanza en darse a conocer al mundo. Sabe que todo lo que se ve debe tener un sentido. Pero mientras espera, él es el más favorecido, pues están juntos todo el día. A su lado trabaja, come, duerme… Con él reza.

Como el árbol plantado al borde de las aguas conserva sus hojas siempre verdes y da frutos abundantes, así José viviendo siempre cerca de la fuente de todas las gracias y de toda vida, vio su fe fortalecida, su amor enriquecido. El Evangelio se le manifestaba de manera concreta, familiar, continua.

Al salir Jesús de su infancia, convertido ya en un compañero de su vida, José se aplicará a conformar totalmente su voluntad con la de él. Nutre su vida espiritual con lo que ve y oye, y guarda las cosas en su corazón, como Santa María.

No vive más que para Jesús, él es el objeto de sus aspiraciones. Está a su lado. Esto le basta. Su vida es Cristo, y su alimento, como el de Jesús, es hacer la voluntad de Dios.

Resumen elaborado por Rebeca Reynaud a partir del libro Los silencios de Jesús, Ed, Palabra, Madrid.

En cierta ocasión, un muchacho japonés que se preparaba para recibir el Bautismo había seguido en su catecumenado el orden de los temas usuales en los manuales. Cuando después de bastantes clases, le llegó el turno a la Eucaristía, luego de la explicación el japonés dijo: “Y si Diols está allí, ¿por qué no me lo habían dicho antes?”.

La Eucaristía es el mayor tesoro de la Iglesia; es la fuente y la raíz de su vida y de su eficacia. Jesús nos podría decir en casa Misa a la que asistimos: “Miren el Cáliz, en el que mi sangre devuelve a la Tierra toda clase de bendiciones. No hay victoria sin Mí”.

La Eucaristía ha sido definida por la Constitución dogmática Lumen gentium en su número 11 como “fuente y cumbre de toda la vida cristiana”. Jesús ora antes de cumplir con su Pasión el plan amoroso de Dios Padre.

La multiplicación de los panes prepara el discurso del Pan de vida, pasa del pan terreno al pan celestial, pero la gente lo sigue entendiendo en sentido terreno. Cuanto más explica Jesús, más atrás se quedan, y llegan a ser hostiles.

El Calvario es el sacrificio supremo pero los que lo vivieron no lo vieron así, porque allí no había Templo ni altar ni sacerdote; se llevó a cabo fuera de las murallas de Jerusalén. Lo vieron como una ejecución romana. ¿Cómo es que una ejecución romana se convirtió en sacrificio? No es fácil de explicar pero leyendo a los Santos Padres y a Joseph Ratzinger es posible. Aquí expondré algunas ideas de Scott Hahn y algunas citas bíblicas clave. San Pablo dice “Cristo, nuestro Cordero pascual, fue inmolado” (1Cor 5,7). Jesús estaba transformando la Pascua antigua en la nueva.

La Iglesia primitiva lo pudo comprender al releer la historia de la institución de la Eucaristía, cuando Cristo en el cenáculo, tomando pan, dice: “Esto es mi cuerpo que es entregado por vosotros (…). Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por ustedes” (Lucas 22, 19-20). Los presentes se rascarían la cabeza y dirían: “¿De qué está hablando?”. Sólo con la luz del Espíritu Santo entendieron que el Calvario era el cáliz del nuevo testamento.

La Eucaristía es sacrificio y banquete (cfr. 1Cor 10, 16-17). Todos participamos de un solo pan que es Cristo. Si la primera Misa no fue un sacrificio, el Calvario fue una mera ejecución. La Eucaristía es lo que transforma el Calvario en sacrificio. Cristo no sólo fue víctima de la brutalidad romana, sino que es víctima del amor divino. En la Misa, Jesucristo está presente glorioso, resucitado.

Scott Hahn explica que el sufrimiento en sí mismo no satisface la justicia divina. El amor transforma el ofrecimiento de Cristo en sacrificio, en la Eucaristía. Los sacrificios del hombre hechos por amor se hacen sacrificios sagrados. El amor sin sacrificio es puro sentimiento.

El Nuevo Testamento nunca se llama a sí mismo “nuevo testamento”. ¿De dónde le salió ese nombre?… de la nueva alianza. Lucas cuenta que Cristo, al consagrar, dice: “Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por ustedes” (Lc 22,20). Jesús usó la palabra “alianza” una sola vez: En la Última Cena. En griego es lo mismo decir “nueva alianza” que “nuevo testamento”. Entonces, el nuevo testamento es un sacramento, luego será el nombre de un documento. ¿Cuándo empezó el sacrificio voluntario de Cristo? Cuando celebró la Última Cena. ¿Cuándo terminó su Pascua? Cuando recibió el vinagre en la Cruz.

Los Doce fueron a proclamar la Palara de Dios y a renovar su memorial porque Cristo así lo mandó. Cristo no les dijo que escribieran sino que “hicieran”. Cuando se lee el Nuevo Testamento a la luz del memorial de proclamar la Palara dela Eucaristía, se revalúa, se potencia. Si la Eucaristía es el nuevo testamento, los documentos son los libros que deben leerse para prepararse al nuevo testamento como sacramento.

Vamos al Cielo cada vez que vamos a Misa, lo sepamos o no. ¿Por qué a veces me parece larga y aburrida? Porque a veces me parezco a los invitados al banquete, que eran pobres, tullidos, cojos y ciegos (crf. Lc 14,13). Dios en su infinita caridad se abaja a nosotros.

La salvación es más que perdón. Dios nos adopta y nos hace capax Dei. Jesús asume la naturaleza humana para darnos su naturaleza divina. La Eucaristía no es un premio, es un remedio para nuestro miedo al sufrimiento. En la Eucaristía recibimos la gracia para ser santos, las gracias que necesitamos para que nuestras vidas sean transformadas y la gracia para cambiar el mundo.

El Señor le dijo a Santa Faustina de la comunión de unas religiosas: “Voy a sus almas como a un nuevo calvario”. Que deseemos que Dios sea recibido con fe y con amor en nuestra alma y que le demos gracias por su visita, al menos durante 10 minutos.

Hay 954 capillas de adoración al Santísimo en el mundo, 652 están en México. ¡Demos gracias a Dios! Gratias tibi Deus!

¿QUÉ PRETENDEN?
¿Es una GUERRA CONTRA DIOS?
Lo que comenzó en 2020 fue planeado durante muchos años. Saberlo y aceptarlo es CONVERTIRNOS EN CÓMPLICES.
ABORTO …. REDUCCIÓN DE LA POBLACIÓN bajo el argumento “soy dueña de mi cuerpo” ELIMINANDO VIDAS que empiezan en la concepción.
EUTANASIA …….. REDUCCIÓN DE LA POBLACIÓN bajo el escudo de “piedad”
MATRIMONIO LG*TBetc ….. REDUCCIÓN de LA POBLACIÓN bajo el escudo de “no discriminacion”. (No reproduccion).
ADOPCIÓN para parejas LGTBetc …. REDUCCIÓN DE LA POBLACIÓN a futuro; los niños REPITEN lo que ven (No reproducción).
Legislación para “UNIÓN MARITAL DE HECHO”(algunos países) ….. induce a la DESAPARICIÓN DEL MATRIMONIO
Si REPRENDES A TU HIJO, se traumatiza y VAS PRESO…. Abrió puertas para faltarle al respeto a los padres. (Honrarás a Padre y Madre)
TATUAJES SUNTUOSOS ….. DEGENERAMIENTO del templo De Dios; tu cuerpo …. “Libertad de expresión”
VULGARIZACIÓN de la MÚSICA y BAILES ….. DEGENERAMIENTO de la sociedad bajo :  “ LIBERTAD de expresión”
LEGALIZACIÓN de “DOSIS PERSONAL” …… DEGENERAMIENTO DE LA SOCIEDAD, de nuestros valores y de nuestros jóvenes 

C O R O N A V I R U S:  No apareció en el aire.. Fue elaborado en laboratorio de Carolina del Norte y llevado a China, ¿para qué ? PARA REDUCIR LA POBLACIÓN.
—-Todos encerrados y … “quemen los cadáveres porque contagian”!!!;  eso Para que NO descubran la causa y NO descubran la curación (y no es precisamente la “vacuna”).
—- Preparado para ELIMINAR nuestros adultos mayores de 60 años.
—- Preparado a ELIMINAR personas con condiciones deterioradas.
—- Preparado a ELIMINAR personas aún jóvenes con sistema inmunitario debilitado.

¿QUIENES ESTÁN DETRÁS DE LAS VACUNNAS? Los mismos que elaboraron el CORONAVIRUS.

Después de todas estas vías USADAS para ELIMINAR la población y para CONTAMINARLA …… no nos preguntamos:
¿QUÉ CONTIENEN LAS VAC*UNAS?
¿QUÉ HAY DETRÁS DE ELLAS? 
¿ESTERILIZACIÓNES? Sí, y, además, que se desarrollen ENFERMEDADES lentamente? ¿A QUIÉN VA DIRIGIDA LA PEOR PARTE DE ELLAS? ….. No es a los millonarios!  …….. Cuidado: A gente de la INDIA, de AFRICA, CENTRO y SUR AMERICA!!!!

¿Qué pasará cuando en 18 meses empiecen a MORIR centenares de VACUNADOS? Y los ZOMBIS solo a contestar “SI SEÑOR”.  Mientras implantan un NUEVO SISTEMA GLOBAL.  ¿Qué haremos?  ¡Absolutamente NADA!  Toca DECIR “NO”. A H O R A !!!!! 
Son los mismos que han venido trabajando la EUGENESIA que no es más que sacar una NUEVA RAZA con las características que ellos decidan.
ABRAMOS EL OJO .Cuidemos a nuestros adultos y a nosotros mismos. Ellos son un tesoro y son quienes han moldeado lo que tenemos hoy.
Quieren destruir la CREACIÓN DE DIOS,….. las Iglesias … la religión ….
¡DESPIERTEN MI GENTE que las muertes venideras NO LAS ANUNCIARÁN POR LA TV!

ROGUEMOS POR NOSOTROS AL DUEÑO ÚNICO DE NUESTRAS VIDAS.

Octavario de oración

Semana de oración por la unidad de los cristianos (18 a 25 de enero)

El tema de 2021 es “permaneced en mi amor y daréis fruto en abundancia” (Juan 15, 1-17).

Tradicionalmente, la semana de oración por la unidad de los cristianos se celebra del 18 al 25 de enero. En ella, de forma solemne y conjunta, nos reunimos en el nombre de Jesucristo para pedir que las divisiones sean superadas y la unidad se convierta en una realidad plena y visible. Es decir, durante esta semana, los cristianos católicos, ortodoxos y protestantes de todas las denominaciones están invitados a rezar juntos por su unidad.

Son unos días de súplica a la Santísima Trinidad pidiendo el pleno cumplimiento de las palabras del Señor en la Última Cena: “Padre Santo, guarda en tu nombre a aquellos que me has dado, para que sean uno como nosotros” (Juan 17,11). La oración de Cristo alcanza también a quienes nunca se han contado entre sus seguidores. Dice Jesús: Tengo otras ovejas que no son de este redil, a ésas también es necesario que las traiga, y oirán mi voz y formarán un solo rebaño con un solo pastor (Juan 10, 16).

¿Con qué Papa se inició el Octavario? La práctica de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos fue introducida en 1908 por el padre Paul Wattson, fundador de una comunidad religiosa anglicana que luego entró en la Iglesia católica. La iniciativa recibió la bendición del papa san Pío X y fue luego promovida por el papa Benedicto XV. Este Papa dijo: “La Iglesia no es latina, ni griega, ni eslava, sino católica: no hay diferencia entre sus hijos”.

Benedicto XVI ha pedido a cada cristiano que se responsabilice por la unidad de los cristianos. Esa unidad empieza por la unidad en mi casa y con mis hermanos. Por nosotros mismos no somos capaces sino de sembrar la discordia y la desunión. Dios nos sostiene para que sepamos ser instrumentos de unidad, personas que saben disculpar y reaccionar sobrenaturalmente.

Nuestro Señor funda su Iglesia sobre la debilidad –pero también sobre la fidelidad- de unos hombres, los Apóstoles, a los que promete la asistencia constante del Espíritu Santo.

En 2008 el Papa Benedicto XVI dijo que la misión de la Iglesia en estos momentos pasa por el avance en el camino ecuménico. El pontífice exhortó: «¡No tenemos que cansarnos nunca de rezar por la unidad de los cristianos!»… «Cuando Jesús, durante la Última Cena, rezó para que todos “sean uno”, tenía un fin preciso: “para que el mundo crea”», explicó recordando el pasaje evangélico de Juan 17, 21.

«La misión evangelizadora de la Iglesia pasa por tanto por el camino ecuménico, el camino de la unidad de fe, del testimonio evangélico y de la auténtica fraternidad», aseguró el obispo de Roma».

Benedicto XVI, en la audiencia del 18 de enero de 2012 dijo: El mismo Señor Jesús oró durante la Última Cena, antes de su pasión: “Te pido que todos sean uno. Padre, lo mismo que tú estás en mí y yo en ti, que también ellos estén unidos a nosotros, de este modo, el mundo podrá creer que tú me has enviado”. En otro momento este Papa dijo que la unión de los cristianos era obra del Espíritu del Santo, y no se sabe cuándo nos dará ese don.

En el Octavario por la Unión de los Cristianos pedimos por nuestros hermanos separados; hemos de buscar lo que nos une, pero no podemos ceder en cuestiones de fe y moral. Junto a la unidad inquebrantable en lo esencial, la Iglesia promueve la legítima variedad en todo lo que Dios ha dejado a la libre iniciativa de los hombres. Por eso, fomentar la unidad supone al mismo tiempo respetar la multiplicidad, que es también demostración de la riqueza de la Iglesia.

En estos días pedimos al Señor que acelere los tiempos de la ansiada unión de todos los cristianos. ¿La unión de los cristianos?, se preguntaba San Josemaría Escrivá. Y respondía: sí. Más aún: la unión de todos los que creen en Dios. Pero sólo existe una Iglesia verdadera. No hay que reconstruirla con trozos dispersos por todo el mundo (Homilía, Lealtad a la Iglesia).

Desde hace siglos la Iglesia está extendida por los cinco continentes; pero la catolicidad de la Iglesia no depende de la extensión geográfica, aunque esto sea un signo visible. La Iglesia era Católica ya en Pentecostés; nace Católica del Corazón llagado de Jesús. Ahora, como entonces, extender la Iglesia a nuevos ambientes y a nuevas personas requiere fidelidad a la fe, y obediencia rendida al Magisterio de la Iglesia.

El Octavario concluye conmemorando la conversión de San Pablo. El martirio de San Esteban, dice San Agustín, fue la semilla que logró la conversión del Apóstol. Dice textualmente: “Si Esteban no hubiera orado a Dios la Iglesia no tendría a Pablo” (cfr. S. Agustín, Serm, 315,7).

En su encíclica Ut unum sint, de San Juan Pablo II, el Papa dice que Cristo llama a todos sus discípulos a la unidad. A nadie escapa el desafío que eso supone. Un insuficiente conocimiento recíproco agrava esa situación. Entonces ay que ponerse a la escucha del Espíritu del Señor, que enseña a leer atentamente los “signos de los tiempos”. En un largo escrito Benedicto XVI concluye que la unidad es obra del Espíritu Santo.

La frase bíblica para 2019 fue: “Actúa siempre con toda justicia” (Dt 16,18,2). La del año presente, 2020, es: “Nos trataron con una solicitud poco común” (Hechos 28,2).

Para acercar a otros a Dios hay que orar, hacer pequeñas mortificaciones por ellos y hablar o callar. Una mujer joven, que se convirtió hace ocho años, dice que lo que le ayudó era ver que sus padres callaban ante sus rebeldías, porque sabían que sería peor argumentar. Y a través de la oración, lograron que si hija volviera a Dios.

Si nosotros queremos identificarnos con Cristo, hemos de cultivar sus mismos sentimientos. Si amas al Señor, “necesariamente” has de notar el bendito peso de las almas, para llevarlas a Dios (Forja, n. 63).

Felipe le dice a Natanael: Hemos encontrado a Jesús de Nazaret…: “Ven y verás” (Juan 1,46). Eso es lo nuestro, llevar a nuestros amigos a Jesús.

Jesucristo nos dio ejemplo de amistad. Después de 30 años de trabajo silencioso en Nazaret, comenzó el Señor a recorrer las ciudades y aldeas anunciando la llegada del Reino de Dios. Supo ser amigo de los discípulos y de otros personajes. (Carta pastoral 1-XI-19). Cuando se perdió a los 12 años, sus padres pensaron que estaba con sus amigos. En su vida pública lo vemos en casa de Pedro, de Leví, de Simón, de Jairo, de Zaqueo. También lo invitaron a una boda en Caná. Se siente contento en Betania, con Lázaro, Marta y María la Silenciosa (dice Ana Catarina Emmerick), quien muere antes de la Pasión del Señor.

Cuentan los evangelistas que el Señor, al ver a las multitudes se llenó de compasión por ellas, porque estaban maltratadas y abatidas como ovejas sin pastor (Mateo 9,35).

El trato con nuestro Señor nos lleva a tener visión sobrenatural y corazón grande para ser apóstoles. Él no rompe la caña cascada, ni apaga la mecha que aún humea (Mat 12,20). En la Última Cena les dice a sus Apóstoles: “A ustedes les he llamado amigos” (Juan 15, 15). Y en ellos nos lo ha dicho a todos.

En el Nuevo Testamento aprendemos la importancia de la amistad como medio habitual de apostolado. En el Señor encontraron los Apóstoles a su mejor amigo. Sabían que les quería, que podían preguntarle y comentarle cualquier cosa. Cuando les decía en el cenáculo: amaos los unos a los otros (…) como Yo os he amado (Juan 13,14), cada uno de ellos podría recordar sus manifestaciones concretas de cariño que les había dispensado. Cada uno se sintió tratado con inmenso afecto, lo mismo las santas mujeres.

De Cristo aprendemos a tener muchos amigos, aprovechando las relaciones de vecindad, de trabajo, de estudio… El Señor se sirvió de Juan Bautista para encontrar al otro Juan, el que iba a ser el amigo predilecto. Otras veces Él se hace el encontradizo, como con la samaritana. Jesús no excluye a nadie, y eso enojaba a los fariseos, querían que tratara sólo con personas destacadas, importantes a los ojos humanos.

San Agustín hace un elogio de la amistad: “Dos cosas son necesarias en este mundo: la vida y la amistad. Dios ha creado al hombre para que exista y viva: en eso consiste la vida. Mas para que el hombre no esté solo, la amistad es también una exigencia de la vida (Sermón 16,1, PL 46, 870). Y, además, “si no tenemos amigos, ninguna cosa de este mundo nos parecerá amable”.

La calidad de caridad está en la capacidad de escucha, ¿cómo escucho a Dios y a los demás?

Las personas son lo más interesante con lo que uno se encuentra. El “yo profundo” tiene una indecible fascinación, dice Valerio Manucci, y es en el encuentro amistoso donde no se teme liberar el secreto sentido de su ser. Y después de haber comunicado libremente su “yo” y haberlo ofrecido a la libre acogida del otro, el amigo puede volver a empezar su itinerario sin fin del descubrimiento de sí mismo y del otro.

Podríamos decir que el “yo” y el “tú”, convertido en “nosotros” dentro del seno de la amistad, toca el invisible e intangible “Tú” divino. (Manucci, p. 23).

Un ex miembro de la ETA, Mikel Azurmendi, se convirtió y escribió el libro, El Abrazo. “¿Qué cambia?”. Le preguntaron, y contesta: Me estoy vaciando del hombre viejo: ya no hay temor a las enfermedades del futuro o lo que vendrá. Acepto el instante en que puedo estar en contacto con Jesús. Ya no pienso como antes, que tenía razón en todo. Ahora sé escuchar. Recuperé el gusto por la vida

 “Precisamente porque el hombre es un ser personal, no se pueden cumplir las obligaciones para con él si no es amándolo”, dijo San Juan Pablo II (Memoria e identidad, Planeta, México 2005, p. 165).

No se puede testimoniar una fe, una pasión por el Evangelio que no se vive.

Más que un vaso que llenar el apostolado es un fuego que encender. Quizás va a ser un fuego más grande que el nuestro, porque no conocemos las potencialidades de cada alma. Lo nuestro es encender fuegos. Hay que pedirle al Señor no acostumbrarnos a las cosas que tratamos.

Tolkien le ayudó a C.S. Lewis a convertirse, y todo empezó con la amistad y la afición a la literatura.

“Si el hombre no adora a Dios, adorará a los ídolos, no hay punto medio”, explicó el Papa el 6 de enero de 2021. El Papa explicó que “adorar a Dios no es fácil, no es un hecho inmediato: Exige una cierta madurez espiritual, y es el punto de llegada de un camino interior, a veces largo… El ser humano necesita adorar, pero corre el riesgo de equivocar el objetivo. En efecto, si no adora a Dios, adorará a los ídolos, -no existe un punto intermedio, o Dios o los ídolos. O diciéndolo con una frase de un escritor francés: ‘Quien no adora a Dios, adora al diablo’-, y en vez de creyente se volverá idólatra”.

Luego agrego que “se ha perdido un poco el sentido de la oración de adoración y debemos recuperarlo”.

Su reflexión se centró en torno a tres ideas relacionadas con la adoración:

Levantar la vista para liberarse de la dictadura del propio yo, y no hacer de los problemas el centro de nuestra existencia, sino permanecer confiados en el Señor y en gratitud filial. Cuando esto sucede el corazón se abre a la adoración. La realidad es más grande que nuestros pensamientos.

“Ponerse en camino” implica dejarse transformar por ese Camino. Los errores pueden ser experiencias instructivas que no pocas veces nos enseñan que sólo el Señor es dign de ser adorado, porque sólo Él satisface el deseo de vida y de eternidad presente en cada persona. Sólo Dios responde a la sed profunda de felicidad del hombre. El camino incluye también la consciencia de ser pecadores, y aceptarlo con arrepentimiento ayuda a crecer a los ojos del Señor.

Por último, “ver”, es ver lo que vieron los Reyes Magos, un soberano más allá de las apariencias. Arrodillándose ante el Niño expresaron una adoración interior. Abrir sus cofres que llevaban como regalo fue signo del ofrecimiento de sus corazones. Comprendieron que Dios se aparta de cualquier ostentación. Este modo de ver que trasciende lo visible, hace que nosotros adoremos al Señor, a menudo escondido en las situaciones sencillas, en las personas humildes y marginadas. Se trata de una mirada que busca lo que no es fugaz, busca el Señor.

Pidamos al Señor que nos haga verdaderos adoradores suyos, capaces de manifestar con la vida su designio de amor. Ante la disyuntiva – creyente o idólatra- que no queramos ser a quien adorado otro. Sería mera idolatría.

En otro momento, Benedicto XVI explicó así el significado de la adoración: La adoración es reconocer que Jesús es mi Señor, que Jesús me señala el camino que debo tomar (…). Adorar es decir: “Jesús, yo soy tuyo y te sigo en mi vida; no quisiera perder jamás esta amistad ni esta comunión contigo. También podría decir que la adoración es, en su esencia, un abrazo con Jesús, en el que le digo: “Yo soy tuyo y te pido que Tú también estés siempre conmigo” (Encuentro,15-X-2005).

Benedicto XVI escribió: “La familiaridad con el Dios personal y el abandono a su voluntad impiden la degradación del hombre” (Encíclica Deus caritas est, n. 37).

El Señor nos podría decir: “No me hables de tus pesares, ni me pidas más por tus necesidades, comienza por ser mío por encima de todas tus ansiedades. Cuando yo viva en ti, nada te faltará, tendrás el más precioso regalo que es la Sabiduría de mi Santo Espíritu. Cuando el hombre sabe, ya no necesita nada ni tiene nada que buscar, porque todo lo ha encontrado. Sólo actúa, como actúa el agua cuando es llamada a ser vapor, como actúa el calor del sol al evaporar” (Marino Restrepo, Meditaciones I,).

Le preguntaron a un hombre:

  • ¿Qué ganas al hacer oración?

Contestó:

  • Nada…, pero déjame decirte lo que he perdido: la inseguridad, la ira, el egoísmo exagerado, malas inclinaciones, la depresión y el miedo a la muerte.

San Gregorio resume: Rezando alcanzan los hombres las gracias que Dios determinó concederles antes de todos los siglos.

Hace muchos años las vacunas eran buenas y ayudaban a prevenir enfermedades, pero desde el año 2000, con frecuencia las han usado para enfermar a niños y adultos en África, América Latina y otros países, o al menos disminuir su sistema inmunológico. ¿Para qué? Eso es lo que veremos a continuación. Si preguntas en un hospital ¿quién se responsabiliza del resultado de estas vacunas? Contestan: “Nadie”.

El enemigo no está en el país, está fuera. El enemigo es un grupo llamado Élite mundial o Estado profundo. Todos los ciudadanos debemos unirnos contra ellos; aquí no importa el partido o las creencias porque es un asunto de vida o muerte. Un miembro de la Élite mundial es Bill Gates, quien dijo que “era necesario un genocidio (matar a millones) para salvar a la humanidad”.

Origen del covid-19: Este virus fue creado por la Élite mundial. Fue patentado en noviembre de 2018. Se desarrolló en Carolina del Norte, pagado por Bill Gates y se trasladó a Wuhan (China). (Cf. https://t.me/s/mentealt?before=299).

Hay una relación entre el Covid-19 y la tecnología 5G, y hablar de esta conexión está prohibido en los medios de comúnicación de Inglaterra, porque esa combinación lleva al control de las personas (cfr. David Icke in London Real, en Facebook): Han instalado 20 mil satélites alrededor de la tierra, y a través de la tecnología de la antena 5G podrán saber en dónde se encuentra cada persona, si la gente se puso el nanochip. Junto con la vacuna pretenden insertar un micro chip. Con éste y la tecnología mencionada, pueden manipular a la gente. Cuando Bill Gates fue a patentar el chip le dieron el número 060606, la marca de la Bestia, según el Apocalipsis, sin ella “nadie puede comprar o vender (Ap 13,17 y 15,2).

COVID-19 significa CERTIFICADO DE IDENTIFICACIÓN DE VACUNACIÓN CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL. Es el nombre del PLAN INTERNACIONAL PARA EL CONTROL Y LA REDUCCIÓN DE LAS POBLACIONES.

Todos los casos de personas ancianas que mueren de Covid-19 coincide con que antes han sido vacunadas contra la gripe o influenza.

Una camarilla de personas quiere lograr la despoblación mundial, la Élite oscura pretende la despoblación masiva en más del 80%. Somos siete mil millones en el mundo, quieren mil millones máximo.

Quieren poner una vacuna a nivel mundial, pero nunca ha sido probada. Hay quien les llama “vacunas genéticas” porque te cambian tu personalidad. Esta vacuna es una inyección mortal.

FUENTE: http://www.mente alternativa/ autor/mente alternativa/

El epidemiólogo, Dr. Wolfgang Wodarg, que preside la Comisión de Salud del Consejo de Europa, ha acusado a la Organización Mundial de la Salud (OMS), de haberse convertido en un instrumento al servicio de la industria farmacéutica, y dice: en realidad, esta “vacuna” está prohibida porque es manipulación genética. Pueden encontrar la información completa en internet.

Para saber más del Estado profundo y Nuevo Orden Internacional, buscar conferencias de Daniel Estulín, ex espía soviético, que lo explica y ha escrito libros también.

NO TE HAGAS LA PRUEBA. NO SON CONFIABLES. Los mismos fabricantes de la prueba lo dicen, ninguna de las pruebas puede detectar el virus SARS-COV 2, sino que detectan solo una infinidad de pequeños virus inofensivos o desechos celulares que son naturalmente parte de nuestra organismo o microbiota. Que el mal no nos tome desprevenidos.

Préstamos a países endeudados, que son la mayoría en el mundo: Se tienta al presidente para que pida un préstamo, luego se le obliga a bajar el número de nacimientos. Ahora van a decirle a los gobernantes del mundo que les dispensan la deuda externa si obligan a su pueblo a vacunarse.

Para saber más, puedes consultar a Joseph Mercola en https://espanol.mercola.com/; además, Mike Adams y Dr. Andrew Kaufman tienen mucho material en  inglés.

Hay que estar bien informados. No hay que dejarnos presionar para que nos vacunen. Hay que defendernos y conocer la verdad de las vacunas y del plan mundial. Hay que tener esperanza pues unidos podemos vencer. Hay que ser conscientes de que ésta es una batalla espiritual.

Mujeres por la Salud y el Desarrollo, A.C.

San Juan Crisóstomo escribió, en el siglo IV; un libro sobre La vanagloria y la educación de los hijos. A este santo, arzobispo de Constantinopla, la gente le puso el apodo de “Crisóstomo” que significa: “boca de oro”, porque sus predicaciones eran enormemente apreciadas por sus oyentes. Este el más famoso orador nació en Antioquía (Siria) en el año 347. Era hijo único de un gran militar y de una mujer virtuosísima, Antusa, que ha sido declarada santa también. A los 20 años Antusa quedó viuda y aunque era hermosa renunció a un segundo matrimonio para dedicarse por completo a la educación de su hijo Juan.

Desde sus primeros años el jovencito demostró tener admirables cualidades de orador, y en la escuela causaba admiración con sus declamaciones e intervenciones en las academias literarias.

San Juan Crisóstomo insiste a los padres de familia en la necesidad de educar en la sobriedad pero también llega a detalles muy concretos que asombran por su actualidad. En algunos de sus párrafos habla de la moda en varones y mujeres:

“Un pedagogo concienzudo es lo que se necesita para educar al niño y no oro. También le sueltas el pelo por detrás a la manera de una jovencita, afeminando así instantáneamente al niño y ablandando su vigor natural, infundiéndole desde el principio un desmesurado amor a las riquezas y persuadiéndolo para que se apasione por las cosas vanas (…). Muchos se cuelgan de las orejas objetos de oro. Ojalá y no gozaran con ello las jóvenes, pero vosotros lleváis esta plaga también a los varones (…). Quizás muchos se rían de lo que digo como si se tratara de pequeñeces. No son pequeñeces sino cosas importantes, y mucho. Una joven que ha sido educada en el cuarto de su madre para apasionarse por los adornos femeninos, cuando deje la casa paterna será difícil y fastidiosa para su marido y más cargante que los recaudadores de impuestos” (nn. 16 y 17).

Esta comparación debió impactar a su auditorio dado que en el año 387, seis antes de la composición de este tratado, se había producido en Antioquía un levantamiento a causa de una subida de impuestos.

Pone el acento en la poca dedicación de algunos padres de familia, a la educación de sus hijos. Escribe: “Ya os he dicho que de ahí viene que el vicio sea difícil de extirpar, que nadie se preocupe por sus hijos, que nadie les hable de la virginidad, nadie de la templanza, nadie del desprecio a las riquezas y a la gloria, nadie de los preceptos que vienen en las Escrituras”.

Aconseja que se seleccionen bien los profesores que darán lecciones a los niños: “Ciertamente, cuando desde la primera infancia los niños carecen de maestros, ¿qué será de ellos? Pues si algunos, educados e instruidos desde el seno materno y hasta la vejez, aún se tuercen, quienes desde los comienzos de su vida se han acostumbrado a oír este tipo de cosas –se refiere al amor a las riquezas y a las cosas vanas-, ¿qué malas acciones no llegará a cometer?” (n. 18).

San Juan fue educado en el amor a Dios desde su mas tierna infancia, y eso le hizo un gran bien. Por eso escribe: “Cría un atleta para Cristo y, permaneciendo en el mundo, enséñale a ser piadoso desde la primera infancia.  (n. 19). Si en un alma todavía tierna se imprimen las buenas enseñanzas, nadie podrá borrarlas cuando se queden duras como marcas, igual que pasa con la cera (…). Si tienes un hijo virtuoso, tú eres el primero que goza con sus buenas cualidades y luego Dios. Para ti mismo te afanas” (n. 20).

Educar es un arte que pide dedicación, reflexión y una atenta observación de los hijos. Dice San Juan: “Cada uno de vosotros, padres y madres, igual que vemos a los pintores trabajar sus pinturas y sus estatuas con gran minuciosidad, ocupémonos así de estas admirables estatuas (…). Examinadlas cada día, qué cualidades naturales tienen, para hacerlas crecer, qué defectos naturales, para suprimirlos. Y con gran meticulosidad desterrad de ellos, en primer lugar, lo que esté relacionado con la intemperancia, pues esta pasión perturba especialmente las almas de los jóvenes. O mejor, antes de que la haya experimentado, enséñale a ser sobrio, a estar despierto –vigilante ante las pasiones-, a velar en oración” (n. 22).

San Juan Crisóstomo compara el alma del niño a una ciudad recién fundada y organizada; una ciudad que tiene ciudadanos sin experiencia; a este tipo de gente es fácil educarla. Establece para esta ciudad y para sus ciudadanos, dice, leyes severas. Escribe: “Piensa que eres un rey que tiene una ciudad bajo su dominio: el alma de tu hijo, porque una ciudad es, realmente, el alma. Y como en la ciudad unos roban, otros practican la justicia, otros trabajan, otros simplemente hacen todo de cualquier manera, así también la inteligencia y los pensamientos del alma (…). Unos hablan de impudicias, como los libertinos, otros de cosas santas, como los castos; unos son afeminados, como las mujeres entre nosotros; otros tienen una conversación ininteligible, como los niños (…). Así pues, necesitamos leyes para desterrar a los malos, seleccionar a los buenos y no dejar que los malos se subleven contra los buenos” (n. 23).

Frases textuales tomadas de San Juan Crisóstomo, Sobre la vanagloria, la educación de los hijos y el matrimonio. Editorial Ciudad Nueva, Madrid-Buenos Aires 1997.